lunes, marzo 31, 2008

nunca contado

Manizales, 11 am, Hotel Escorial.
Teresa corre a arreglarse porque a las 12 tiene que recoger a su donde su mama y a las 12 y media se encontrará con su esposo para ir a almorzar, pero antes tiene que ir al banco a consignar un pocotón de plata y además tiene que llevarme hasta el aeropuerto.
Si… otra vez yo en esas.
Yo vivía con un primo de tierra caliente que era muy, muy loco y arrecho, pero el no se la pasaba metiéndose en problemas como lo hacia yo todo el tiempo. A el le gustaban las mujeres libres y a mi las que tenían un compromiso. No importaba como fuera el compromiso, así fuera un compromiso como el que me dijo hace muy poco una niña que me encanto: “un tipo con el que medio salgo” (que no he podido descifrar exactamente a que se refiere ella); o si la mujer estaba re-casada (como parecía que estuviera por ejemplo Paula Andrea Betancur, quien yo creía que estaba re-re-re casada. Pero eso me atraía muchísimo, si, precisamente el saberlas en brazos de otro. Ese era mi fetiche.
Pero con Teresa no era solo eso. Ella nos enamoraba a muchos de mi grupo de amigos… y lo mejor es que ella no era la mas linda de su casa; ella tenia una hermana con un nombre rarísimo pero que era la mamacita, que digo la mamacita… la re-mamacita: Andresa. Todavía me pregunto porque no le pusieron Andrea?, seria para hacer juego con Teresa?... Andresa y Teresa! A comer!
Bueno, Andresa era la del pelo castaño claro, la de los ojos verdes (bueno, Teresa también los tenia verdes), la de las piernas largas, el culo perfecto, la alta, etc… y fue la candidata perfecta en el único año que tuvimos reina amiga-amiga mis amigos y yo, y que seguramente habría sido la candidata del departamento en el ilustre reinadonacionaldelabelleza si ella se hubiera conseguido el novio traqueto que le hacia falta para poder pagar la ida a Cartagena.
Lo curioso era que todos botábamos la baba por Andresa y nos íbamos en manada a la casa de ellas, pero como siempre las bobas son demasiado selectivas, terminábamos haciéndole la visita a Teresa porque ella era la chévere, la verdadera, the only one de la que todos, por ahí a las 10 de la noche quedábamos hechos unas pelotas por que ella si sabia enredarnos y darnos tres vueltas. Con decirles que perfectamente Andresa salía en pijama o en “chores” a decirle a Teresa algo asi como: “mi papa manda a decirte que te entres ya” y uno ya ni miraba a Andresa.
En fin, a pesar de eso… nadie se cuadro con Teresa, quizás porque éramos demasiado dominantes, salvajes o animales (será casi lo mismo no?) y no nos gustaba que Teresa bailara con todos en las rumbas, porque ella era así, a ella le gustaba tener amigos… y lo peor era que le gustaba tener muchos amigos, mejor dicho: todos!. En estos tiempos de facebook, probablemente una persona medianamente popular puede tener no se, di tu, 200 amigos… No he buscado a Teresa alli, pero si hubiera sido en esos tiempo, ella habría tenido no se, quizás unos 600 o 700 amigos.
Tampoco nos gustaba que ella tenia que saludar a todos de la misma manera afectuosa con que me saludaba a nosotros, con abrazo, súper sonrisa y besote ruidoso y eso lo único que nos sembraba eran celos, los malditos celos.
Ella tuvo un par de novios, que menos mal fueron intrascendentes para sus admiradores, pero que en todo caso nos ahuyentaron por épocas de su casa en el barrio santa Inés de mi ciudad, aunque un día encontramos un graffiti inmenso en un muro muy cercano que decía algo así como: “Teresa, encontraste la forma perfecta de desahuciar mi amor”, lo que no solo nos dio como para unas 3 o 4 visitas de burla, sino que también se convirtió en una frase de batalla –o de cajón- para molestarnos entre los hombres que éramos frecuentemente rechazados, así fuera en solo una sacada a bailar.

Y me vine para Bogota, y aquí , así uno no quiera, muchas cosas se olvidan… y me olvide de Teresa y me olvide de amigos, amigas, familiares y hasta de conocidos. Y al mes volví y ya me acorde de ellos… (chiste tonto). No, mentiras, si me olvide de mucha gente, entre ella, de Teresa.
Y solo como dos o tres años después, en unas vacaciones la volví a ver, pero me la encontré acompañada. Ella se había ido a estudiar a Manizales la carrera que tanto quería: veterinaria y había conocido allí al tipo que no le importaba su efusividad que se mantenía intacta y ese dia, no se porque, termine diciéndole al tipo que no se fuera a casar con ella porque nos iba a quitar a la novia perfecta… y el se rio mucho y ella también y todo culminó con un abrazo.
Como a los 4 o 5 años de estar viviendo acá, en Bogota, me encontré con Andresa, quien se había casado con un rolo y vivía muy cerca de mi apartamento y ella me contó que Teresa se había casado hacia solo como 6 meses.
Las soberanas pendejadas de uno se hicieron presentes justo en ese momento y yo creo que me puse pálido, me templaron las piernas y se me escurrió el agua que tiene uno en el cerebro y que le sale por los ojos cuando uno se pone triste…. Bueno, no tanto… solo se me aguaron los ojos, he de reconocerlo ahora. Yo estaba tan balbuceante como sordomudo asustado y casi sali de la tienda sin decirle a Andresa ni chao… me fui corriendo como pensando que acababa de perder mi ultima esperanza y no tuve de otra que dedicarme a la meditación durante todo el resto del día a ver si conseguía superar el desencanto.
El hecho fue que yo seguí encontrándome a Andresa con mas frecuencia y un día se me ocurrió pedirle el teléfono de la casa de Teresa a ver si algún día me atrevería a llamarla. Lo anote en mi flamante libretica de cigarrillos pielroja que me regalaba mi papa cada año, cuando le llegaba el tradicional calendario junto con la libretica… y lo guardé, esperando la consulta que algún día llegaría.
Gracias a un trabajito que me conseguí cuando todavía no terminaba mis estudios, yo pude recorrer Colombia y media… y lo mejor de todo, siempre en buenas condiciones, es decir, tiquetes aéreos (aunque un par de veces tuve que montarme en lancha), hoteles de 3 estrellas pa arriba y $50.000 diarios para comida, lo que me alcanzaba para desayunar, almorzar y comer el resto de la semana porque estamos hablando mas o menos del año 95.
Y en uno de esos viajes llegue a Manizales y por supuesto, estaba acompañado de la libretica de pielroja que solita se fue saliendo y se fue posando encima de la mesita de noche y durante toda la tarde no hizo mas que llamarme diciéndome: “Julián… aquí estoy… utilízame, busca dentro de mi, busca, úsame… hazme útil” y no aguante la tentación y llame a Teresa.
Y como don Murphy dice… preciso contesto el esposo y como no hay tiempo ni voluntad para saludar a ese guevon que nos quito lo mas queríamos, pase directo al grano preguntando por Teresa… y ella paso y grito cuando me reconoció, y seguramente sonrió… que digo sonrió… se carcajeó! Y hablamos mierda por un ratote y nos quedamos de ver para almorzar el día siguiente y nos vimos el día siguiente y nos fuimos a almorzar trucha en un sitio superdeli al que ella me llevo y me acompaño hasta el hotel y al día siguiente me llevo a conocer su nuevo negocio, un almacén de productos veterinarios, y al día siguiente me llevo a almorzar a su casa y al caer la tarde ella y su esposo me llevaron al aeropuerto y yo me despedí de ella como si me fuera para la guerra… y no me dio pena con el esposo porque para mi, ese man, en ese momento… NO EXISTIA! Y yo llegue hecho pedazos, con unas ganas terribles de irme a vivir aunque fuera a Armenia o a Pereira para tener cerca de Teresa y estaba súper arrepentido por no haberle declarado todo mi amor a Teresa, por guevon, por yonosequemascosas, porque yo me moría por esa mujer!
Y vea pues como son las cosas. A Manizales yo no debía volver en ese año, porque tenia que seguir un recorrido por otras ciudades , pero mi Diosito es grande y resulta que solo una semana después llego a l trabajo y mi jefe me dice: Julián, le toco volver a Manizales… y yo pa´atrás!, y eso? Y no, quefueque, quefueque, quefueque…. Y yo, solo le dije, listo, pero no podemos adelantar el viaje un poquito… digamos que como paraaaa… mañana??? Ok… a las 7 en el aeropuerto? Listo, a las 7… y toca volver pasado mañana? Bueno, no importa.
Y esa angustia-felicidad que me entra y que ahora se conoce como “ansiedad” y que yo no cabía de la dicha y no me aguantaba el susto.
El cuento fue que las cosas fueron mas fáciles de lo que parecía. La llame y supe que ella también quería verme y me fui y llegue, hice el trabajo que tenia que hacer y nos vimos y le dije todo… todo y ella se derritió (o por lo menos eso pareció) pero yo me quite los tres pianos que tenia encima y ella me dijo que ya allí no había nada que hacer, que ella era feliz casada y que mi platica se estaba perdiendo… pero como mi Dios es muy grande, esa noche la puso a pensar y como que le dijo: Ve Teresa, que ese man es como muy buen polvo, muy querido, muy aseadito, como que te quiere con sinceridad… porque no se lo das eh?.
Y al otro día, yo con cierta felicidad porque había sido capaz de decir lo que sentía, pero a la vez cierta decepción porque no logré mas que abracitos, caricias un besito andoneado, estaba que no me levantaba cuando me timbra el teléfono del cuarto y me dicen: que la señorita… (no tengo que decir el nombre no?) quiere hablar con usted y yo aún sin ni siquiera desayunar no tuve de otra que ceder como ceden los nobles y me le abrí pero de patas… y ahí paso LO QUE TENIA QUE PASAR.
Yo por la mañana había pensado que tenia una historia para contarles a mis amigos… a esos mismos con los que me disputaba la vicepresidencia del Club de Fans de Teresa M. pero apenas ella entro a la habitación me di cuenta que nunca nadie se iba a enterar lo que paso ese dia.... o por lo menos no hasta que abrí este blog.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

No hno!...que tiene ud que no tengo yo?
Todas las viejas se lo quieren comer...hasta yo!..jaja..mentira, mal chiste
Pero ojala tuviera su suerte!

Bacana la historia

Saudade dijo...

Sinceramente, me da pesar por el esposo de Teresa :S

Si es para un regaño no estoy dijo...

Dos respuestas:
No es que las viejas me quieran comer, sino que yo insisto tanto q terminan dandomelo... pero te juro q han sido muchisimas mas las que me han rechazado que las que me han aceptado. Ademas yo ya tengo 39 y eso es mucho tiempo.
A Saudade le digo que aunque no parezca, yo me he arrepentido de muchas de mis cosas... sobre todo ahora que estoy casado, porque yo estoy seguro que las cosas se le devuelven a uno... aunque tambien pienso q de pronto yo he sido para las mujeres el vengador de las infidelidades masculinas... esa es una falsa justificacion que de pronto fue util para poder dormir cuando la conciencia no me dejaba.

ML dijo...

yo no contaria algo asi, de verdad eres muy loco!!!

A.B. dijo...

jajajaja...si..tanto insiste... pero no todas terminan dàndoselo... agunas deben hartarse...

Anónimo dijo...

Hola, muy interesante el articulo, muchos saludos desde Mexico!

Anónimo dijo...

Buen post, estoy de acuerdo contigo aunque no al 100%:)