domingo, febrero 24, 2008

como en la novela

En 1987, mi ciudad era bastante aburrida: 3 discotecas a las que uno podia ir, otros 5 o 6 huecos a los que uno no podia ir... pero iba; 2 cines, uno al que podia ir los sabados en la tarde y otro al que no podia ir los jueves en la noche, porq ese dia habia porno y contrario a lo que pasa ahora con ese tipo de teatros... se llenaba y era muy peligroso ir al baño solo.
Habian canchas de futbol, basket y algunas piscinas en las que desfogabamos la energia que aun nos quedaban despues de noches llenas de sexo que soliamos disfrutar algunas veces acompañados.
Teniamos 2 o 3 sitios callejeros de encuentro, a donde iba todoelmundo a mostrarse y a ver, pero no habia un centro comercial o algo q se le pareciera. La ropa habia que comprarla donde se pudiera y en el mejor de los casos, habia que esperar a que alguien se la trajera de otra parte.
No habia parque de diversiones, solo teniamos esto cuando la "ciudad de hierro" iba temporalmente a la ciudad atrayendo la lluvia y produciendo sonoras carcajadas de quienes preferiamos quedarnos abajo que subirnos a "la tagada".
y no habia mas! osea que habia que ingeniarselas para no aburrirse y habia que sacarle el jugo a todas las oportunidades de la vida.
Yo acababa de llegar de un viaje extremo que hice por el corazon de una mujer... 33 horas de bus en las que practicamente habia atravesado el pais y mis amigos estaban felices por mi hazaña... porque ademas habia viajado con solo $27.000 pesitos, a pesar que el solo pasaje de ida me habia costado $17.000. Y a pesar de ese pequeño desfase economico me habia alcanzado para comer, beber, rumbear, regalar, hubo amenaza de suicidio y hasta hubo maniculiteteo... Lo unico que no hubo fue polvo. Y no precisamente por falta de plata sino por falta de voluntad externa, es decir yo la voluntad si la tenia, pero la contraparte no la tuvo en ese momento.
Y como regrese casi convertido en heroe, incluso con un radio pequeñito que fue la locura por su innovacion tecnologica, mis amigos me habian preparado una bebeta en la que les contaria los pormenores de mi viaje.
La reunion estaba planeada para realizarse en la casa de Luchito (si, el de la despedida de soltero) y ahi empezamos a embrutecernos hasta que llego "pocaluz" quien era un amigo que tenia el tic nervioso de cerrar continuamente sus parpados y de quien nos aprovechabamos constantemente por el hecho de ser uno de los pocos solteros sin posibilidades pero con carro ya que su mama, viuda, no manejaba y el tenia el control absoluto de un poderoso campero Lada color naranja denominado vulgarmente como "la perrera".
Como estabamos en enero, no habia ni siquiera colegios y mucha gente se habia ido a veranear a los sitios de clima frio, que son los que tienen alguito de sol a comienzos de año y teniendo en cuenta esto, se nos ocurrio ir a visitar a una pareja de hermanos que pasaba las vacaciones con su familia en Silvia, Cauca. Obviamente a nosotros no nos interesaba ver a Navia que era nuestro amigo, sino a Manuelita su hermana que ultimamente se estaba poniendo tan buena que hasta nos daba envidia de Navia.
Eramos 6 hombres, 5 completamente desaforados por el sexo y solo yo con mi mente y corazon en otra parte: Barranquilla; entonces sin mayores expectativas yo me subi al carro y camino a la tierra de los guambianos.
Alla nos toco esperar que Navia, Manuelita y dos primas caleñas llegaran de caminar y mientras tanto el papa de Navia se nos unio a la bebeta. Pero la espera valio la pena porque las dos primas, aunque algo mayores para nuestra edad (ellas tendrian unos 22 y nosotros alrededor de 19 y 20 años) resultaron ser lo que todos los hombres requerimos: buenisimas.
Entonces hubo fiesta... musica, baile, trago, comidita... en fin... la tarde fue una delicia. Pero obviamente como de eso tan bueno no dan tanto, paso como cuando la policia llega a donde uno se esta divirtiendo. En ese tiempo la policia generalmente era representada por la mama y fue doña Marinita la que nos despacho.
Del aburrimiento por tenernos que devolver a nuestro pueblo, paramos en la mitad del parque de Silvia a bebernos lo ultimo que nos quedaba. Ese parque estaba lleno de guambianos borrachos, en unas "perras de indio" que no desdicen absolutamente nada de lo que es exactamente una "perra de indio". Pa los que no saben, la vestimenta tipica de los guambianos incluye una falda, una blusa, una ruana y un sombrero que generalmente es tres o cuatro tallas mas pequeñas que su cabeza y que extrañamente nunca se les cae, asi esten corriendo tratando de alcanzar desesperadamente un bus, o durante vientos de 250km/h o cargando el bulto mas grande y pesado que puedan imaginarse.
Bueno, a esas horas uno no solo podia ver un reguero de indios en las posiciones de yoga mas increibles y difultad maxima, absolutamente descerebrados y hechos pedazos por los estragos del aguardiente; sino tambien las muy conocidas y bastante frecuentes actividades homosexuales de los varones de la etnia guambiana. En medio de las carcajadas decididimos abandonar el parque porque precisamente la policia llego a acabar la diversion de un par de docenas de indios maaaricas!
Y apenas con unos 5 o 6 kms recorridos, muy a las 8 de la noche, terminando una curva en ascenso, "pocaluz" nos asusta con un gemido muy particular y detiene el carro mostrandonos en su mano derecha la palanca de cambios que se habia desprendido de su base. Mas carcajadas, seguidas de la angustia casi histerica de "pocaluz" quien decide irse al pueblo a conseguir a un mecanico en compañia de Luchito, mientras nosotros buscabamos una tienda en la que pudieramos comprar mas aguardiente pa evitar el frio que empezaba a atormentarnos.
Obviamente Luchito y "pocaluz" no encontraron disponible al mecanico y les toco solo contentarse con llamar a la mama de "pocaluz" para que se diera a la tarea de conseguir una grua que nos llevara de regreso a mi ciudad... previas dificiles explicaciones para justificar su presencia en Silvia.
Pero lo peor vino despues.
Habiendo conseguido el aguardiente suficiente para que el frio nos importara un culo, ahi si decidimos emborracharnos y no se porque termine yo sentado en el puesto del piloto y jodiendo con un desatornillador, el cual en algun momento logre introducir en el pequeño trozo de tubo que habia quedado despues de la rotura de la palanca de cambios y tambien jodiendo, me di cuenta que uno perfectamente podia hacer los cambios con el destornillador... y les mostre a mis amigos... y me dio la ventolera por manejar... arrancando el carro y gritando desaforadamente que de ahi saliamos directo para Barranquilla, ante la risa angustiosa de "pocaluz" que habia quedado en el puesto totalmente diagonal al que yo me encontraba y quien quiso evitar que yo siguiera manejando, pero fue inmediatamente neutralizado por los otros tres pasajeros de atras.
En medio de las risas salimos a Piendamó, seguimos por Tunia, Pescador, Mondomo... mientras "pocaluz" era cada vez mas dominado por las garras del alcohol y yo estaba completamente ensimismado casi convencido que en solo 30 o 31 horas podia volver a ver el amor que habia dejado en la "Puerta de oro de Colombia".
El hecho fue que habiendo pasado Santander de Quilichao, ya me sentia en el Valle del Cauca... y justo cuando espezaba un ligero ascenso por la curva que lo lleva a uno al puente sobre el rio Cauca, limite entre los departamentos del Cauca y valle, me emocione y a la vez que apretaba el acelerador, meti tercera para impulsar mas el carro y en ese momento el carro se sacudio y hubo una especie de explosion y por el hueco donde estaba el desatornillador salio mucho humo... y ante el susto y nuestras miradas estuperfactas no nos quedo de otra que aprovechar la inercia para llevar el carro hasta la orilla de la carretera y descubrir con tristeza y admiracion que la caja de cambios se habia despedazado y que las explicaciones para la mama de "pocaluz" iban a ser bastante dificiles.
Eso fue mas o menos a la 1 de la mañana. Tuvimos que esperar casi hasta las 6, cuando conseguimos que una grua de Santander de Quilichao nos llevara hasta ese pueblo, donde el carro de "pocaluz" estuvo casi de dos meses esperando por la reparacion esporadica que hacia un tecnico del taller autorizado de Lada que iba cada sabado a Santander de Q. pero a beber, porque solo le dedicaba unos 15 minutos a "la perrera".
Solo hasta hace unos 2 años mas o menos, la mama de "pocaluz", me volvio a saludar.

4 comentarios:

Pablo dijo...

Dejeme decirle que ud esta..ba loco!!!!

Agustina B. dijo...

juaaaa... que berraco ole... y que irresponsable...

muy buen relato... un abrazote y hàgame el favor... envìeme el dvd.. SI??

Diego Niño dijo...

Hombre usted tiene unas anécdotas muy divertidas. Lo felicito por la sinceridad (usted sabe que todo el mundo le da miedo lanzar su vida a los cuatro vientos) y por la prosa envolvente con la que escribe sus evocaciones.

Si es para un regaño no estoy dijo...

muchas gracias jovenes... muy amables